Jueves, 12 de noviembre de 2009
 
El técnico azulón comentó en rueda de prensa que un equipo que muestra una actitud como la que enseñó ayer el Geta no puede ser un equipo blando ni débil de moral, como había parecido en los últimos dos encuentros. Y no se le puede quitar razón. El once azulón de Copa, aunque compartía muchos jugadores con el equipo de Liga, en nada se parecía al que cayó derrotado 0-2 contra el Depor. Como apenas hubo cambios y la calidad no varía de un domingo a un miércoles, hemos de suponer que el pase a los octavos de final de la Copa fue una cuestión de carácter
 El técnico azulón comentó en rueda de prensa que un equipo que muestra una actitud como la que enseñó ayer el Geta no puede ser un equipo blando ni débil de moral, como había parecido en los últimos dos encuentros. Y no se le puede quitar razón. El once azulón de Copa, aunque compartía muchos jugadores con el equipo de Liga, en nada se parecía al que cayó derrotado 0-2 contra el Depor. Como apenas hubo cambios y la calidad no varía de un domingo a un miércoles, hemos de suponer que el pase a los octavos de final de la Copa fue una cuestión de carácter.

Míchel, pese a que convocó a sus 21 jugadores disponibles, volvió a no dar una sola concesión. Kepa y Signorino se quedaron fuera de la convocatoria mientras que Licht y Belenguer vieron todo el choque desde el banquillo. Nada, ni siquiera una esperanzadora carrerita de calentamiento en banda. El míster tenía claro que iba a poner a su equipo de gala (se equivoque o no), y los regalitos, sólo para Navidad. Quien sí volvió a tener una oportunidad fue Casquero y a fe que la aprovechó. El talaverano mandó en la medular junto a Celestini, cortó, distribuyó y soltó dos de sus habituales cañonazos desde la frontal. El primero lo despejó el meta y el segundo hizo astillas el poste. Casquero mostró su mejor nivel, y ése sí le da para ser titular indiscutible en este equipo (el segundo capitán había tenido partidos en los que el difunto Andrés Montes le hubiera metido en el club de “se dejaba llevar&rdquoGui?o.

Aunque todo hacía preveer unos minutos iniciales de asedio perico, las primeras ocasiones fueron para los azulones. Casquero, Celestini y Pedro León probaron los reflejos de Cristian Álvarez desde lejos y en todos los casos el guardavallas argentino desvió el peligro con prestancia. Los locales intentaban sacar partido del efecto Tamudo, ya que el ex capitán reaparecía después de varios meses de ausencia. Pero el máximo goleador de la historia blanquiazul estuvo lejos de su mejor forma y no llegó a inquietar nunca la portería de Codina. Fue precisamente el cancerbero azulón quien a los 20 minutos inició la jugada de gol. Recogió un balón llovido dentro del área y sacó rápidamente en largo hacia Soldado, que se encontraba flanqueado por dos defensas. Pillud se comió el bote y el gudari ganó en carrera a ambos para medirse a Cristian y batirle de tiro cruzado. Los compañeros repartieron las felicitaciones entre el ariete y el portero. Quedaban todavía 70 minutos de contienda pero la eliminatoria ya estaba sentenciada. Los locales tenían que marcar cuatro goles para decantar el duelo de su parte y la renta se les antojó desproporcionada desde el primer momento.

El único rayo de esperanza espanyolista llegó a los 36 minutos. Iván Alonso remató un centro desde la izquierda, Codina respondió felino con una mano salvadora pero el uruguayo se volvió a adelantar a la defensa visitante para establecer el empate. Fue el único fallo de la zaga azulona (en este caso rojilla) con una dupla Cata-Rafa que volvió a mostrar un buen nivel. Cuando se iba a llegar al descanso con cierta placidez entró en escena un pistolero desconocido. Uno de esos cowboys que entran al saloon armado hasta los dientes, hacen enmudecer la pianola y detienen el can-can de las artistas. Su nombre era Paradas Romero, de profesión árbitro de fútbol y de hobby principal sacar tarjetas. En un partido que no fue especialmente brusco el colegiado enseño 14 cartulinas amarillas, con un tino tan medido que no llegó a expulsar a ningún jugador. La mecánica era la siguiente: haces falta, te llevas una tarjeta; haces falta pero ya tienes amarilla, no pasa nada aunque le arranques la pierna al rival. El público no protestó la labor arbitral con insultos a su madre, sino que le despidieron a coro con el “qué malo eres, ar-bi-tro qué malo eres”, y nadie pudo contradecir a la sabiduría popular.

La segunda mitad fue un trámite burocrático que había que pasar. Codina no tuvo que emplearse a fondo en ninguna acción y lo único que alteró el ánimo de la grada (tarjetas y pérdidas de tiempo aparte) fue un gol anulado a Iván Alonso en el 89 por supuesto fuera de juego que habría que medir con escuadra, cartabón, un ojo guiñado y la lengua fuera, al más puro estilo Ibáñez. Poco importaba ya. La eliminatoria hacía tiempo que estaba decantada hacia el lado madrileño. El Geta sigue adelante en su competición preferida y con este carácter ganador la marea azul ya sueña con repetir gestas todavía muy presentes en la memoria getafense.


Ficha técnica

GETAFE: Codina; Cortés, Cata, Rafa, Miguel Torres; Celestini (A), Casquero, Parejo (A) (Boateng, 67&rsquoGui?o; Pedro León (A) (Contra, 81’ (A)), Manu y Soldado (A) (Albín, 75&rsquoGui?o.

ESPANYOL: Cristian (A); Pillud, Roncaglia (A), Pareja (A), David García; Moisés (A), De la Peña (A) (Verdú, 59&rsquoGui?o, Luis García (A) (Callejón, 59’ (A)), Nakamura (Ben Sahar, 75&rsquoGui?o; Iván Alonso (A) y Tamudo (A).

GOLES:
0-1, min. 20. Soldado aprovecha un pase en largo de Codina para forzar el mano a mano y marcar de tiro cruzado.

1-1, min. 36. Iván Alonso remacha un rechace de su propio disparo.


Publicado por ultimoazul @ 23:53  | Getafe.c.f
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