Lunes, 09 de noviembre de 2009
  Haberlas, hailas. Lo que ocurre es que en este caso las meigas no eran sólo las que acompañan al cuadro coruñés, sino que el Getafe aportó su ración de esoterismo casero para acabar perdiendo un partido en el que jugó 40 minutos con un hombre más, y otros 20 con dos jugadores extra sobre el campo (y no estoy contando al árbitro, que podría). En once enfrentamientos en Primera los gallegos sólo han caído derrotados una vez ante los getafenses. Con este panorama resulta lógico tener que pensar en efectos sobrenaturales para explicar cómo el Geta, que había ganado sus cuatro últimos encuentros en el Coliseum, le sirvió en bandeja la victoria a su enemigo. Por supuesto que el mérito fue de los chicos de Lotina, que perfectamente organizados sobre el césped (segundo baño táctico que se lleva el Geta tras el de Zaragoza) supieron lo que hacer en cada momento, e incluso con nueve jugadores en la hierba le jugaron de tú a tú a los locales. A los madrileños les han expulsado tres rivales en dos partidos y no ha sido capaz de sacar renta alguna de la ventaja numérica, algo que debe dar qué pensar.

A lo irracional del resultado hay que añadirle que el arbitraje benefició a los azulones. Riki se fue a la calle a los 25 minutos por simular previamente un penalti y después por golpear presuntamente con la mano el balón dentro del área. Tales delitos futbolísticos no parecen merecedores de la cárcel de los vestuarios, pero el juez González González decretó cadena perpetua pese a que el de Aranjuez ni siquiera llegó a tocar con la mano el esférico. La segunda amarilla a Sergio, en el 27 de la segunda, aunque algo rigurosa, sí parece más justa al cortar un contragolpe de Gavilán. El trío de expulsados se completó con el técnico Miguel Ángel Lotina, que se marchó a la caseta por unos elocuentes consejos al cuarto árbitro que el primer colegiado no tomó con buen humor.

Los primeros compases del duelo no hacían presagiar el desenlace final. Los locales comenzaron volcados sobre el área contraria, pero pronto comprendieron que la maraña defensiva del rival no era caótica, sino una perfecta telaraña en la que los azulones se vieron atrapados, hasta que salía la araña de su escondrijo para picar con veneno mortal. A los 12 minutos el arácnido coruñés salió de su cueva hilando una perfecta contra en la que Filipe Luis (no se fue al Barça, pero acabará en un grande) centró desde la izquierda y Mista (que en año y medio sólo había marcado un gol en Liga) cabeceó picado a la red. El Geta seguía inmovilizado, y sus intentos de desatarse sólo provocaban más peligro en su portería. Hasta que llegó la expulsión de Riki y los intentos ofensivos locales se hicieron más latentes, pero también fue en expansión su desorganización. A la media hora Guardado pilló en pañales a toda la defensa (incluido Ustari, que acudió a la vendimia lejos de su marco). El mexicano dibujó una vaselina con marchamo de gol que se fue desviada por bien poco.

En el descanso Míchel debió decirle a sus pupilos aquello de “Mouchos, coruxas, sapos e bruxas”, por ver si con el conjuro de la queimada lograba alejar las meigas del Alfonso Pérez, pero debe ser que los azulones no falan galego y el sortilegio no surtió efecto. A los 13 de la reanudación (el embrujo también afectó a los números) Adrián y Pedro León no se entendieron en la medular y lo que propiciaron fue un contragolpe letal visitante. El centro desde la derecha lo recogió misteriosamente Mista completamente solo en el área y como si de un encuentro de fútbol sala se tratara asistió a un compañero al segundo palo para que Filipe Luis anotara a placer. Para entonces el público ya había decidido volcar sus iras sobre Adrián González (que no jugó de titular los tres partidos anteriores) y silbó varias acciones del joven zurdo.

Con un once ultraofensivo (Pedro Ríos ejerciendo de lateral derecho y cinco atacantes natos) los madrileños fueron con todo al ataque y lo más que consiguieron fue aumentar su superioridad numérica, pero el marcador no se movió. El Depor tiró de un oficio extraordinario, parando el juego constantemente, ordenando siempre sus maltrechas líneas y frenando las acometidas adversarias. En esos minutos llegaron un sinfín de centros al área, algún remate peligroso de Gavilán y muchas dosis de impotencia. Míchel lo resumía en sala de prensa: “Hoy todos los calificativos negativos serían adecuados al equipo”. En su lugar pudo decir algo así como “malditas meigas”, pero la vergüenza torera le impedía justificar una derrota de su equipo con conjuros gallegos el día que se llevaron una auténtica lección de fútbol.


Ficha técnica

Getafe: Ustari; Miguel Torres (A), "Cata" Díaz, Mario, Mané (Pedro Ríos, min, 45); Boateng (A) (Casquero, min. 60), Adrián, Albín; Pedro León, Manu (Gavilán, min. 45) y Soldado.

Deportivo: Aranzubia (A); Manuel Pablo, Lopo, Colotto, Filipe Luis; Juan Rodríguez, Sergio (AA 67&rsquoGui?o, Antonio Tomás, Guardado (Zé Castro, min.84); Mista (Adrián, min. 60) y Riki (AA 25&rsquoGui?o.

Goles:
0-1, min. 12: Mista remata de cabeza un centro de Filipe Luis desde la izquierda.

0-2, min. 59: Filipe Luis a placer desde el segundo palo.

eliceberg.com

Publicado por ultimoazul @ 0:02  | Getafe.c.f
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